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jueves, 17 de septiembre de 2009

¡GRACIAS, TARANTINO!

NO DEJÉIS QUE OS CUENTEN NADA.


No, hoy no diremos nada, que el primer fin de semana siempre es el de mayor afluencia de público en una película de estreno. Y no queremos dar pistas, ni informaciones, ni nada. Sólo dos cosas: Christoph Waltz está inmenso, espectacular, tiene un personaje memorable. Y Quentin Tarantino hacía tiempo que no nos regalaba un peliculón semejante. Que no os despiste la presencia de Brad Pitt (que soluciona de maravilla su papel), que no os eclipse la esvástica nazi, que no os destripen la historia, esta fábula psicótica que sólo puede salir de una mente maligna y genial como la de Tarantino.Id al cine y disfrutad.Gracias por el cine, Tarantino.

lunes, 14 de septiembre de 2009

PÁNICO AL HORNO

A Calle 13, el canal de televisión dedicado al suspense, se le ha ocurrido una iniciativa suculenta. O truculenta. O ambas.
Para celebrar su décimo aniversario, el terror salta de las pantallas, salpicando los manteles. Durante todo el mes de septiembre, instalan su cocina en uno de los entornos recientes más atractivos de Madrid: el restaurante GIFT by Room Mate del hotel Óscar, en la plaza Vázquez de Mella de la capital.
La carta (menú degustación) es una maquiavélica creación, llena de originalidad, del chef Darío Barrio y consta de platos tan conmovedores como éstos.

Harakiri.

Caja torácica.

Onda expansiva.


miércoles, 9 de septiembre de 2009

District 9: La historia de un apartheid intergaláctico

Hace 20 años, la nave nodriza de una civilización extraterrestre aterrizó en Johannesburgo. Los humanos han recluido a los alienígenas en un campo de refugiados, en los suburbios de ciudad.

Ese es el punto de partida con el que arranca District 9, una película producida por Peter Jackson. El proyecto parece encajar a la medida con ese tipo de historias imposibles que atraen al autor de la trilogía de El Señor de los Anillos.

Pero D9 aporta al cine nuevas intenciones. El director y guionista, Neill Blomkamp, procede de ese campo donde se componen mundos a partir de pantallas de ordenador, 3D y efectos especiales. Ha trabajado en publicidad y en cortometrajes de ficción como Alive in Joburg, a partir del cual se desarrolla District 9. Pero para el mundo de los mortales y las alfombras rojas, se trata de un completo desconocido.

Lo mismo sucede con el protagonista del film. El actor Sharlto Copley también se estrena en una película con vocación internacional. Interpreta a Wikus van der Merwe, un novato al mando del operativo que ha de transportar a casi dos millones de alienígenas a un nuevo asentamiento. Tanto Copley como el director Blomkamp han nacido en Sudáfrica y no es casual que la historia de District 9 transcurra en los barrios más siniestros de Johannesburgo.

Una cara nueva, un director novel y una gran aportación que ambos han heredado del cinéma vérité: el cine documental, el realismo ficcionado, o como quiera llamarse.



La primera media hora de la película mantiene al espectador tan dentro de la historia que ni siquiera la presencia de los extraterrestres, con aspecto de crustáceos humanoides, resta un ápice de realidad a la narración.

La cámara al hombro, planos desenfocados y movimientos más propios de un corresponsal de guerra consiguen involucrar al público en el conflicto, que transcurre mucho más cerca de las chabolas sudafricanas que de la butaca del cine.

La trama nos sumerge además en un nuevo apartheid de dimensiones interplanetarias, con reacciones verosímiles en una sociedad que ha aprendido a vivir en los diferentes lados de las alambradas. La apariencia monstruosa de los alienígenas se acaba integrando con naturalidad.

District 9 tiene algo de La Guerra de los Mundos, de la Mosca, de Transformers y mucho de Peter Jackson.

Pero para ser justos, debemos resaltar la personalidad de un director atrevido como Blomkamp que ha sabido reinventar las películas de invasiones extraterrestres y el debut sensacional de Copley que acaba centrando el drama con un personaje que va ganando carisma a medida que va implicándose en la historia.

Quizás al film le sobren algunas secuencias en la recta final, donde sus autores no han podido resistirse al despliegue técnico gratuito y al ñoñismo de algunas relaciones interraciales, que resbalan en argumentos un tanto tópicos.

En Estados Unidos la película consiguió amortizar en tres días los 30 millones de dólares que ha costado la producción, calderilla, si hablamos de Peter Jackson.

El 11 de septiembre se estrena en España y si el éxito de la taquilla de USA tiene su continuidad aquí deberemos prepararnos para una nueva invasión de alienígenas y palomitas.

D. Landa
Imágenes: Sony Pictures

martes, 1 de septiembre de 2009

ENTREVISTA A LAURA PAMPLONA

Llega un nuevo número de Estar Vital, que puedes buscar desde hoy en tu farmacia. Para que nadie se lo pierda, esta es la entrevista de este mes, con Laura Pamplona, actriz y ahora, también, buena cantante, quien nos dice. "Me he reencontrado con la creatividad"
Antes de empezar a leer, les recomiendo que pinchen raudos en el siguiente enlace:



Es el debut musical de la actriz Laura Pamplona, que ha creado el grupo Sweet Wasabi junto a su marido, Pedro Barceló, batería con largo recorrido y músico de los pies a la cabeza, tal como demuestra en este primer disco.



Una iniciativa que ocurrió por casualidad: "Él -Pedro- me estaba vacilando, un día... Yo estudiaba canto clásico y estaba con el barroco italiano. Me pusieron una pieza muy bonita pero muy difícil de cantar y estaba todo el día con los gorgoritos. Y Pedro (a él no le va mucho el tema clásico) me pinchó: 'Hija, a ver si cantas algo más moderno. Tanto gorgorito...' Vale, pues ponme tú algo, le dije. Y me trajo una melodía a la guitarra, a ver si tenía narices yo de cantarla. Estaba sin letra y me puse a ello, a ver qué salía. Y así, relajada, salió en seguida el tema Someday, en inglés, quizás por la musicalidad del idioma, por sus frases sintéticas y palabras cortas... El caso es que se la canté y ¡le gustó muchísimo! Se emocionó, y todo, decía que por fin oía sus canciones como siempre hubiera querido. Así que continuamos hasta que tuvimos nueve temas para un disco".

Esa cómica atildada que casi todos recuerdan por la Alicia de Aquí no hay quien viva, con su timbre de pito, resulta que tiene voz de cine negro. De Lauren Bacall cantando en Tener y no tener, o de Gilda susurrando bajito Put the blame on mame sobre el piano. Voz sin aparejos pero con buen calado.

-Es la primera vez que lo expresan así. ¡Me lo tomo como un piropo!

-¿Cantaba en la ducha?
-¡De toda la vida! pero fuera de la ducha, ya no.

-¿Y qué cantaba?
-De todo... En la adolescencia, los éxitos de la radio (era más de Radio 3 que de Los 40). Y últimamente cantaba los ejercicios de canto, que además en la ducha va muy bien porque el vapor de agua parece que te hidrata las cuerdas vocales y salen mejor los aeioús.

-Cuando comenzó como actriz, le quitó la profesión a su madre (Amparo Pamplona) y ahora ¿le está quitando el suyo a su marido?
-No, no, que mi marido es batería y a mí se me da fatal. Yo sólo canto y hago las letras, pero el músico es él.

-¿No hizo la portada, también?
-Es mía, sí. Quería que tuviera algo de los dibujos animados que me gustaban tanto: la pantera rosa, los autos locos...

-¿Por qué tira tanto del cómic, en los videos y la parte gráfica?
-A mí me encanta. Tengo alma de dibujante, en el fondo; es lo que nací haciendo. Me pasaba la vida con un bloc: éramos mi bloc y yo. El dibujo es muy, muy importante para mí. Y tengo un socio en la parte gráfica, mi adorado primo Jesús, que sí es diseñador gráfico y me ha ayudado mucho con el disco.
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-Las actrices que inician experiencias musicales están haciéndolo bastante bien: Najwa Nimri, Leonor Watling con Marlango... incluso modelos como Bimba demuestran talento.
-Sí, Marlango está muy bien y por lo menos es diferente. Nuestro caso, de todos modos, es distinto al de ellas porque somos los únicos realmente independientes, sin sello discográfico. Es cierto que son conocidas y han entrado a la música... "por otro sitio", como yo. Y entramos con la facilidad que te da ser popular. Haces un poco más lo que quieres; si entras en una compañía desde cero, aunque cantes muy bien te suelen dirigir para que te parezcas a fulanito o cantes en un estilo de moda. Te van dirigiendo como un producto para vender.

-¿Pero ha sido decisión suya?
-Sí, no hemos querido tener sello. Mi marido lleva un montón de años en la música y no nos gusta lo que hacen las compañías, queríamos hacer lo que nos diera la gana. No queríamos ni que opinaran de la portada, nada. Y cuesta mucho. Pero conseguirlo es una gozada.

-De todos modos, éste no es un disco de masas. No creo que suene en radiofórmula. ¿Qué futuro le espera?
-Teníamos clarísimo que no es de masas y nos da igual. Y al disco... las ventas están mal y lo hemos hecho para tocar y vivir del directo. Las superventas ya se acabaron.


-Lo de cambiar de profesión, ¿lo hace porque se aburre?
-En este caso es porque echaba de menos cosas que en la actuación no he encontrado, y llevaba años queriendo hacer algo más.

-Cuando empezó en la actuación, ¿disfrutaba más?
-En realidad me lo tomé como un lugar en el que la vida me había puesto y había que tirar con ello. He aprendido a disfrutar más con el tiempo, cuando empezó a ser una profesión, porque vas entendiendo mejor en qué consiste. Yo no había estudiado Arte Dramático, sino Diseño, y conforme he trabajado he descubierto la profesión y la respeto. Pero ahora estoy haciendo cosas más creativas. Me he reencontrado con la creatividad que tenía con el dibujo, y que nunca he encontrado en la interpretación.

-¿Ni en la improvisación?
-Es que he hecho poco teatro. De todos modos, lo maravilloso del dibujo, o de la escritura, es la creación en soledad. El papel en blanco y tú.

-Mientras estudiaba Diseño fue modelo. ¿Nunca pensó en recuperar la carrera?
-No, cuando lo dejé era buena época. Tenía 22 años, y si no has hecho ya grandísimas cosas no vas a hacer más. Además, me metí a modelo, con 16 años, para sacarme unas pelas y para viajar, para qué te voy a engañar. Me fue bien: viajé, me saqué unas pelas y terminé mis estudios. Nunca tuve intención de hacer carrera de ello.

-Para crear la Alicia de Aquí no hay quien viva, ¿tiró de experiencia propia?
-Sí... ¡No mía, jaja! Pero sí, hay mucha gente así en el mundo de la moda... Están las modelos-"modelos", que hacen desfiles y pueden llegar a ser tops, y luego hay muchas jerarquías, hasta que llegas al final de la fila, donde también se consideran modelos: esas chicas que quieren ser famosas y casarse con un futbolista. He conocido a unas cuantas. Desde fuera es un mundo complejo... y divertido.

-Ahora, la serie Los Misterios de Laura se emite en TVE, los lunes... ¿No tiene miedo de que se la quiten de la programación?
-No, pero de no renovar, sí. Es una serie que merece estar, está muy bien hecha.

-¿Cree que eso es suficiente?
-Debería serlo; y María Pujalte lleva todo el peso con un trabajo actoral estupendo... Pero todo está cambiando mucho con esto de la crisis. Todo se está volviendo mucho más duro: las audiencias mandan ya a un nivel de locos. La tarta se reparte entre más gente, pero hay quien quiere seguir con los shares de antes. Es un rollo.

-Le quitará un poco de encanto...
-¡Le quita bastante encanto!

-Me da la impresión, cada vez que habla de la actuación, de que hay algo que no parece convencerla.
-No parece, ¿no? (se queda pensando) Me gusta, me lo paso bien, pero no lo siento tan dentro... He visto en mis compañeros, siempre, una pasión que yo no tengo. Y no es que no me entregue, a muerte, si no no merece la pena hacer nada. Pero vengo de otra cosa: yo iba a hacer algo que me ocupaba un hueco (se toca el pecho) que ésto no me ocupa y lo echo de menos: la creatividad, ser yo misma -que cuando actúas eres tú, pero relativamente- y es, además, una forma de vida, a la que no termino de acostumbrarme.

-¿Por qué, qué le gustaría hacer?
-Controlar más mi vida. Siendo actor es muy difícil, a no ser que tengas tu propia compañía. Pero cuando esperas que alguien te llame y te contrate, tu forma de vida es muy dependiente y queda la sensación de falta de control. Esa espera está empezando a cansarme. Ahora, con mi grupo, yo lo estoy haciendo todo y tengo la sensación de que controlo algo, de que me muevo yo. Así que el grupo ocupa de momento toda mi vida.

De tú a tú: (pincha en la foto).
Sweet Wasabi está en las tiendas de la Fnac y en internet en Number One Music.

Por: Eva G. Tanco

Fotos: Noah

jueves, 20 de agosto de 2009

INSUMISOS

He dudado si enviar la foto a la Brigada Ortográfica o a los chicos que me van corrigiendo con pegatinas los carteles que ven por las calles (qué majos). Qué gran labor la de todos ellos.





















Después he decidido mandársela a Gambrinus, para que tomen cartas. Ya no digo que despidan al causante de esta barbaridad lingüística impropia de tres cuartos de españoles. Lo que sí digo es que retiren esta campaña, la corrijan y la vuelvan a sacar si quieren.
"Pide tu rasca con cada 6€ de consumisión". Sumisos al peso, eso es lo que somos. En el fondo tienen razón. Y al que se pique... un rasca. (suspiro)

miércoles, 19 de agosto de 2009

Sara Carbonero, en exclusiva

Sara Carbonero es muy guapa, eso para empezar. Dice un amigo que la conoce que "es tan guapa que duele". Dice otro que "es tan guapa que avergüenza".
Además, es periodista deportiva y no lo hace mal. Fue formada en La Sexta cuando salió de Toledo y protagonizó el fichaje estrella del año de Telecinco.
Dicen que Iker Casillas le tiraba los tejos y se quedan tan panchos... ¿y no se los tiraron los que lo dicen? Anda ya...
Dicen también que está saliendo con Jorge Fernández, otro guapísimo televisivo. Pues menuda pareja.
Y encima, la versión estadounidense de la revista FHM la ha nombrado, a Sara Carbonero, la reportera deportiva más sexy DEL MUNDO.
Pero nos cabe la satisfacción de haberla entrevistado cuando se podía hablar con ella sin levantar suspicacias, cuando aún estaba en La Sexta y no protagonizaba portadas robadas del corazón.

Fue portada de Estar Vital (vestida) en noviembre de 2007.
Y como está tan de moda, volcamos aquí esa entrevista de antaño.
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"Si eres una chica joven hay gente que no se cree lo que le cuentas"

Todo va muy rápido en su vida. De la radio, a la tele. De presentadora de deportes en los informativos de laSexta, a reportera en el Eurobasket y, ahora, de los partidos de Liga para esa cadena. ¿Quién ha dicho que por ser guapa y tener 23 años no se puede ser una buena periodista deportiva?


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Dispuesta a luchar contra tabúes, con ganas de calle en "una televisión con gente joven y todo el deporte". Esa declaración de intenciones responde al empeño de Sara Carbonero, una joven toledana que, casi de un día para otro, aceptó el reto de presentar la sección de deportes en los informativos de laSexta. Lo de por su cara bonita no cuadra en una chica curtida en batallas tan somnolientas como la de levantarse todo un año a las cuatro de la mañana para hacer su programa musical.

-Lo de periodismo deportivo suena a mundo de hombres, ¿cómo lo lleva?
-Cuesta que te tomen en serio. Y, por mi experiencia, más en la televisión que en la radio. A veces la imagen es un problema y si eres una chica joven hay gente que no se cree lo que le cuentas. En un informativo si una mujer da un dato mal, se equivoca en el nombre de un jugador, se tiene mucho más en cuenta que si lo hace un hombre. Siempre estás expuesta al típico comentario: ‘ésta no tiene ni idea’. En los deportes de laSexta la mayoría somos chicas y creo que sabemos que como metamos la pata lo vamos a pagar mucho más caro.



-¿En qué ha cambiado su vida con el paso de la radio a la televisión?
-Sobre todo en que ya no tengo tiempo para nada. En la radio tienes un horario más normal y todo era más fácil, porque fundamentalmente dependes de tu trabajo. En televisión todo es mucho más lento. Yo entro en la tele a la nueve de la mañana y salimos a las nueve y media de la noche. Antes, podía valerme sola con un teléfono y una grabadora y ahora necesito un equipo. Para cualquier reportaje movilizas a seis personas.

- Cristina Villanueva, Mamen Mendizábal, Elena Resano, Cristina Saavedra. LaSexta ha llevado a las periodistas al poder. ¿Así lo siente?
- Es una pregunta para el director de la cadena, pero yo creo que se ha apostado por la mujer como transmisora, portavoz de toda una redacción, que también en su mayor parte son mujeres. No se pude decir que la mujer sea más profesional que el hombre, pero yo sí que creo que es más constante. Todas mis compañeras, además de ser guapas, son grandes profesionales y eso no hay quien lo dude. Cuando me fui a la tele mucha gente me decía: ‘a laSexta te vas a ir de florero’. Pero nunca me he sentido así. Sería una mujer florero si me maquillaran, me peinaran y me pusieran a leer, pero yo redacto mis noticias, las escribo, las elijo. Ante todo profesional y luego mujer.

-¿Se queda con algún consejo de esas compañeras con más experiencia?
-Recuerdo sobre todo uno de Mamen Mendizábal. Íbamos juntas en coche y me dijo que fuera yo misma y pasase de todo. Ella me advirtió de que el principio podía ser difícil, pero me dijo que si me sentía cómoda y creía en lo que hacía que hiciera oídos sordos a muchas cosas. Si no, no puedes vivir.

-¿Por qué periodista?
-Desde pequeñita siempre me encantó escribir y era muy inquieta, siempre quería enterarme de todo. Me encantaba escuchar la radio, algo que mi padre no entendía, porque no parecía muy normal que una niña de 12 años estuviese todo el día con la radio. Tengo que reconocer que todo el mundo me decía que el periodismo no tenía salida y, hasta la víspera de matricularme, dudé en hacer una ingeniería en telecomunicaciones. Pero al final pudo la vocación.

-¿Son compatibles periodismo y vida sana?
-Regular. Va un poco en cómo se organice cada uno. Es evidente que con esos horarios no se puede ir al gimnasio y comer bien fuera de casa es complicado. Yo, al menos, ceno en casa siempre e intento que sea algo más sano. También trato de desayunar bien antes de ir a trabajar. Luego en los dos días libres sí que me gustaría hacer deporte, pero también ver a la familia y hacer mil cosas... Yo sí hago deporte, pero es difícil compatibilizar periodismo y vida sana. En otro contexto, los periodistas tienen mucha fama de juerguistas, pero ese no es mi caso.

-En esto del deporte, ¿a qué le pega?
-De pequeña jugaba mucho al fútbol. Tenía un equipo en el que era defensa. Me gustaba mucho jugar al fútbol con los niños. Era muy futbolera. Luego me pase al tenis y ahora estoy aprendiendo a jugar al golf.



A ÚLTIMA HORA

El último susto
Con el coche y hace nada. Me he traído hace poco el coche a Madrid y me está costando
El último gol
Mi gol es el de Zidane de la novena Copa
La última alegría
Que una persona que tenía lejos se haya venido a Madrid
El último programa
Le estoy cogiendo el gustillo a Minuto y Resultado
El último examen
En la escuela oficial de idiomas, de inglés
El último capricho
Unas botas
El último libro
Los pilares de la tierra
La última metedura de pata
En el Murcia-Zaragoza me confundí de jugador en un cambio
La última carcajada
Muchas... Yo me río mucho con Sé lo que hicisteis...
La última pesadilla
Tuve una muy grave e infantil: se ahogaba toda mi familia en el mar
La última canción
The blower’s daughter de Damien Rice. Está en la banda sonora de Closer



Fotos: Alvaro García
Entrevista: F. Yerba

miércoles, 12 de agosto de 2009

URUEÑA. LA VILLA DEL LIBRO

Desde el altozano amurallado, los campos anchos, infinitos, a los que cantaba Machado. Los tallos segados cepillan el reflejo amarillo en "el lugar donde la luz llora luz". Y al cobijo de esas piedras centenarias aparecen esas palabras del poeta Antonio Colinas, pintadas en una pared. Pues pared, luz y palabra se reconocen en un lugar de la tierra de campos vallisoletana. Es Urueña, un pueblo valiente que ha aceptado reinventarse, al estilo de otros veinte en el mundo, como Villa del Libro. En un tiempo en que los chicos no leen, Internet resume en formato digital y el cine adapta a su apariencia nuestro conocimiento de la realidad, una decena de libreros locos intenta mantener el amor antiguo por abrir un buen libro y dejarse llevar.


ÉRASE UNA VEZ un hombre llamado Richard Booth, hijo de un mecánico de la región galesa de Hay-on-Wye, al que le gustaban mucho los libros. Tras graduarse en Oxford, decidió volver a su tierra y en 1961 compró una estación de bomberos y fundó una librería de segunda mano. Durante años recorrió el Reino Unido, comprando viejas bibliotecas enteras de gente que las había heredado y no sabía qué hacer con ellas.


Los poco más de mil vecinos de Hay-on-Wye no veían clara la iniciativa de Richard, pues era una zona rural poco turística y desarrollada. Pero confiaron y, en poco tiempo, los edificios abandonados se fueron poblando de estanterías, libros y legajos, y sus habitantes se convirtieron en libreros. Richard Booth quería fundar el primer Pueblo del Libro del mundo.

Pero el Gobierno de Londres no se movía para revitalizar la zona y, en vez de mandar proyectos a las instituciones, Booth decidió dar un golpe de efecto: desde la poltrona de su castillo, proclamó el reino independiente de las islas británicas de Hay-on-Wye, se nombró rey (el rey Ricardo Corazón de Libro) y declaró primer ministro a su caballo.

Por supuesto, era una intentona destinada al fracaso… sin embargo, volvió hacia su pueblo
todas las británicas miradas y unos años más tarde, en 1995, había conseguido rehabilitar el pueblo y recibir un millón de visitantes, enamorados de las cuarenta librerías de la localidad. A partir de ahí se creó una de las más importantes Ferias del Libro que hay en el mundo y se desarrolló la Organización Internacional de Ciudades de Libros.

En la actualidad, hay una veintena de experiencias similares en el planeta. Y una de esas ciudades del libro está en España. Es Urueña, en Valladolid, la Villa del Libro. Con poco más de doscientos habitantes, hay doce librerías funcionando en el pueblo. Engastadas en sus murallas, sólo dos de ellas tienen escaparate. Casi todas son librerías de viejo, pero también hay una dedicada a los libros infantiles, llena de desplegables y de magia, otra -institucional- centrada en el vino, o una especializada en caligrafía antigua.

Son, como dice Rosa Arias -de la librería La Punta del Iceberg-, "una pequeña revolución". Urueña no tenía una gran tradición librera antes de constituirse este proyecto, de modo que casi todos los libreros abrieron sus locales después del inicio de la Villa. Ella, Rosa, decidió cambiar "un trabajo con dedicación exclusiva por... otra vida, una vida escogida". Ahora luchan por mantener a flote un negocio, el de los libros, aún más turbulento en época de crisis. Y así, entre presentaciones de libros y visitas culturales mantienen la esforzada llama del hermoso sueño, y la dura realidad, de la Villa del Libro.

las librerías
tesoro en papel
Cuesta verlas, a veces. Están repartidas por todo el pueblo y carecen de escaparate, casi todas. Pero una vez se franquea su puerta, un microclima pacífico con aroma a encuadernación y a madera llega al visitante receptivo. Cuando un librero abre un establecimiento le construyen el local y él -o ella- lo adorna con nostalgia bibliófila de las mejores tiendas de libros antiguos o descatalogados que haya conocido jamás. Ellos, los dueños, son Cicerones expertos que acompañan la búsqueda del visitante. Pero este fue un proyecto auspiciado por las instituciones, no una iniciativa espontánea, y los libreros se lamentan de la falta de atención a sus propuestas. Es difícil vender libros hoy en día, por eso consideran que necesitan más apoyo y la intención de los gestores de llevar más público hasta los libros. Es una pena, pero la evidente seducción de Urueña no basta, parece.
Listado de librerías de Urueña e información aquí.